Ansiedad, estrés y redes sociales

EWNP8013He de reconocer que hace tiempo que no escribo en el blog. Los motivos son varios y las excusas múltiples. Los seres humanos somos muy buenos buscando excusas para justificar nuestros apagones, desapariciones e indolencias. Hoy he sentido que tenía algo sobre lo que escribir, lo que en el fondo es la llama que prende la pulsión de ponerse frente al teclado.

Esta motivación tiene mucho que ver con la charla que dí de la semana pasada en Vodafone, en el foro del #PAM2019. Hablaba en esa ocasión sobre una de mis pasiones la Felicidad Organizacional y evocaba las palabras de Tal Ben Sahar quien crea la cátedra de felicidad en Harvard, siendo doctor y gran especialista en la materia. El habla de que la FELICIDAD en mayúsculas tiene mucho que ver con permitirnos ser humanos. Estoy muy de acuerdo con él ya que reconocer nuestras emociones, observarlas con curiosidad y extraer su mensaje, es fundamental si queremos ser cada día un poquito más felices. No es una panacea ni un destino, es un camino, el de la felicidad, que debemos construir cada día.

Tal ben sahar comentaba también que dentro de esa capacidad de permitirnos ser humanos, radica la gestión del estrés y la ansiedad. El estrés en sí mismo no es malo, lo malo es no tener períodos de parar y aliviar el estrés. Somos una sociedad que no tiene tiempo para nada, vamos muy rápido y no tenemos tiempo ni para desestresarnos.

Las redes sociales nos han dado una apariencia de comunidad que no es real, es virtual. Los indices de suicidio se disparan por todo el mundo. La gente siente tristeza, melancolía, depresión, miedo y no tiene una persona a su lado de carne y hueso, en la que refugiarse, pero ….. ¿no estamos conectados a miles de personas a través de la tecnología? Sí y no, aparentemente cerca, realmente muy lejos.

Desde el origen de los tiempos los seres humanos nos hemos relacionado cara a cara y organizado en torno a tribus, pueblos y comunidades. Ahora hemos sustituido las comunidades reales por virtuales y las conversaciones productivas por likes y ya no es suficiente. Si queremos ser humanos, tenemos que recuperar nuestros hábitos humanoides, sabiendo dosificar la tecnología y poniendo ésta a nuestro servicio y no al revés.

Quien asistiera a la charla, sabe que me gusta mucho la filosofía Danesa Hygge. porque precisamente ponen el foco en crear los espacios que permitan relaciones y conversaciones de calado. La foto que ilustra éste blog, es de la presentación del Jueves pasado, y recoge un típico momento Hygge. Es un momento de presencia,  en el que con gestos reales le estamos diciendo a nuestro interlocutor, estoy aquí para lo que puedas necesitar. El contexto crea el texto y Hygge busca precisamente crear esos contextos especiales.

Busquemos por tanto momentos reales, conversaciones reales en vez de likes virtuales. Dice Will Smith, el actor: ” Los momentos más felices, no tienen fotos, porque se trata de disfrutar el momento, no de aparentar felicidad en las redes sociales.”

5 preguntas sobre tu grado de Felicidad en el trabajo

legs-window-car-dirt-road-51397Arranca el 2019 y es un buen momento para hacer Balance sobre nuestra vida profesional y el grado de Felicidad que nos reporta levantarnos cada mañana para ir a trabajar. Tras unos días de descanso y encuentros familiares nos vemos de nuevo abocados a la rutina del día a día en nuestro puesto de trabajo y la sola visualización de este escenario puede suponer un acicate o una tortura.

Te propongo responder a estas 5 simples cuestiones.

  1. ¿Cuales han sido los principales logros laborales que has tenido en 2018?
  2. ¿Has adquirido nuevas competencias este año que se ha ido? Si es así trata de enumerarlas
  3. De todo el trabajo realizado en el 2018 que es lo que te ha hecho sentir más orgulloso por la contribución personal que hayas podido tener.
  4. ¿Has encontrado tutores, mentores, coaches en el 2018 que te hayan ayudado a avanzar profesionalmente?
  5. ¿Que te gustaría hacer personalmente en el 2019 para ser más feliz en tu trabajo? ¿Te comprometes a implantarlo desde ya?

Si echando la vista atrás no encuentras nada que haya merecido la pena profesionalmente, ninguna contribución a la empresa, sociedad en su conjunto o sistema en el que te integres que sea digna de mención y la expectativa del futuro no te genera ningún tipo de aliciente o reto es muy probable que estés profesionalmente deprimido.

Muchas veces relacionamos el éxito con el grado de felicidad, lo que es completamente erróneo, pensamos que cuando tengamos éxito seremos felices y es justo al revés cuando seamos felices conseguiremos alcanzar los logros y metas profesionales que nos hayamos marcado.

Se puede cambiar de trabajo, no pasa nada y es una opción altamente recomendable cuando entendemos que la Empresa no puede crear el contexto que nos permita “crecer profesionalmente”, tenemos jefes tóxicos o trabajos alienantes, pero primero debemos comprobar cual es nuestra actitud personal. Puede que no estemos en la Empresa más feliz del mundo y que ésta en vez de tener un plan integral de Felicidad Organizacional tenga unas simples acciones puntuales de maquillaje como ticket comedor, guardería o ayuda sanitaria, pero si nuestra actitud no es positiva dará igual el número de acciones que la empresa implemente.

Ha llegado el momento pues de hacer Balance comprobar en que medida la Empresa contribuye o no a mi Felicidad y autoindagar también cual es mi actitud en el día a día, si ninguna de las 5 preguntas anteriores me reporta algo positivo por lo que me merezca la pena levantarme cada mañana, estaremos a tiempo de cambiar.

Hagamos que ser felices en el trabajo sea nuestro principal objetivo para 2019.