El negocio de la adopción internacional

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He querido que este primer post de la página web, tenga que ver con uno de los momentos más duros de mi vida. A menudo se llega al desarrollo personal con un episodio muy traumático que marca un antes y un después. No es exactamente mi caso ya que el deseo de autoconocimiento había empezado muchos años antes de iniciar el proceso de adopción, buscando una felicidad más plena y permanente.  Lo que todo este proceso sí ha conseguido es ratificar que la vida no es fácil, que nos pone a prueba y que debemos estar muy conectados con nosotros mismos para observar todos estos acontecimientos, valorarlos ya que nos ayudan a crecer y por tanto relativizarlos en la medida de lo posible.  Quiero dejar claro que lo que cuento es sólo mi experiencia personal en el proceso de adopción internacional. Sé que hay mucha gente que ha conseguido su propósito por esta vía y me alegro de corazón por ellos. Incluso muchos que lo han hecho con la misma organización que nosotros. Insisto, hablo sólo desde mi propia experiencia. Si alguien está en proceso o a punto de iniciarlo y le sirve de reflexión perfecto, si alguien se siente agredido en sus convicciones, lo respeto y le animo a que observe qué le toca tanto, a nivel personal, de una historia que no es la suya sino la nuestra, contada por tanto tal y como la hemos vivido.

Hace diez años decidimos adoptar, agotadas todas las vías para poder ser padres. Iniciamos este proceso con mucha alegría e ilusión cargados del idealismo de poder cumplir un sueño y encima poder dar la oportunidad a un niño/a  de un país pobre a tener más oportunidades.

Acudimos al instituto de la familia en la comunidad de Madrid para obtener nuestro certificado de idoneidad como padres adoptivos para ello chequearon nuestras aptitudes personales y económicas. El siguiente paso era elegir el país y solicitar ECAI (Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional). En este punto empezaron nuestros problemas  ya que elegido un país y una entidad colaboradora no se puede cambiar. Elegimos Mundiadopta como ECAI porque nos dio buena impresión y Etiopía como país por mucho motivos, entre ellos la rapidez en la tramitación de los expedientes. Firmamos el contrato, pagamos lo estipulado y empezamos a disfrutar de “nuestro embarazo” de dos años que era el tiempo de tramitación que desde la propia Mundiadopta nos dieron como más real.


En este punto todo empieza a torcerse, muere el presidente de Etiopía y hay un período largo de vacío institucional en el que todo se para, figuras tan relevantes americanas como los Pitt-Jolie habían ya adoptado en Etiopía y nuestra ECAI empieza a mostrar una gestión deficiente y piramidal en las tramitaciones económicas donde los nuevos expedientes financian a los más antiguos.

El resto ya es historia, las solicitudes de americanos se disparan, su poder económico a nivel de aportaciones es mucho mayor al nuestro, el nuevo gobierno rápidamente ve el negocio, empieza a primar sus expedientes, cae el número de tramitaciones para nuestra ECAI que empieza a ralentizar plazos y acumular expedientes sin resolver hasta que la Comunidad de Madrid paraliza la entrada de nuevos expedientes. El grifo de ingresos procedentes de los nuevos expedientes se cierra y el de los existentes va desapareciendo con lo que la organización entra en quiebra técnica.

Todo esto contado en un párrafo, son realmente 10 largos años de sufrimiento y decepciones, muchas de ellas tienen que ver con el propio proceso, donde gobiernos como el Etíope han visto en la adopción una fuente de ingresos para el país. Otras decepciones son más profundas y te hacen plantearte seriamente si realmente no estás “comprando” un hijo. Entras cargado de altruismo poético y vivencial pero el “sistema” acaba por engullirte hasta que paras y te das cuenta que estás demasiado implicado emocionalmente como para echarte atrás. Los últimos 3 mil€ que pagamos ante la promesa de asignación inminente tienen mucho que ver con esta locura en la que te embarcas y de la que no puedes apearte porque ya estás “borracho” ante la perspectiva de conseguir tu sueño. En teoría, era la última petición del gobierno Etíope para observar los expedientes de nuestra ECAI con cariño. No digo que no haya sido así, y rechazo la idea de apropiación indebida, culpo a Mundiadopta eso sí, por la negligencia en la gestión durante 10 largos años y por la falta de información veraz sobre la realidad de lo que allí ocurría.

Recientemente nos han comunicado la suspensión de todos los procesos y ahora sí el Instituto de la familia nos permite cambiar de país y por supuesto de ECAI. El problema, señores de la Comunidad de Madrid, es que han pasado 10 largos años. Se que ese barco ya no es para nosotros. No merece la pena adoptar así, NO A CUALQUIER PRECIO.

Si me permitís una última reflexión, diré que todo este proceso, visto en perspectiva  me ha enseñado cosas sobre mi mismo que valoro mucho, he podido testar quién estaba realmente a nuestro lado y quién no,  y me quedo con todo ese aprendizaje. Las heridas están ya curadas y casi cicatrizadas. Espero que avance mucho más la adopción nacional para que sea adopción definitiva y no acogida temporal ya que la internacional tiene demasiadas variables difíciles de controlar que terminan haciendo la ecuación irresoluble: un país extranjero, una organización de intermediación con buena voluntad pero sin experiencia en la gestión y una administración lenta han demostrado ser un coktail demasiado complicado de maridar, al menos para nosotros.

One Reply to “El negocio de la adopción internacional”

  1. No pude resistirme a comentar. Realmente bien escrito! Gracias por las publicaciones increíbles, como siempre y en toda circunstancia. He marcado esta página como preferido y la he compartido con mis amigos en las redes sociales;)

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